El presidente de ACARA participó de Exposición de la Sociedad Rural de Río Cuarto

Ricardo Salomé habló con un medio local sobre la realidad del sector, las expectativas de venta de este año, la relación entre salarios y precios de vehículos, la crisis de los microchips, entre otros temas.

El presidente de la cadena de concesionarias Auto Haus y ACARA, Ricardo Salomé, mantuvo un interesante diálogo con I+I Córdoba donde opinó sobre diversos temas de su sector.

¿Cómo está el sector hoy en la Argentina?

Nuestro sector es muy dinámico y cuando la economía del país va para abajo cae notablemente. Tuvimos un año récord que fue el 2013 con 960 mil vehículos patentados con un 30% de autos nacionales y un 70% de importados cuya relación se mantuvo durante 10 años, a pesar de que hay una ley de autopartes para tener un 45% de partes nacionales, que salió aprobada por todos los bloques. Sin contar la pandemia, tuvimos en la última década entre 700 y 750 mil vehículos patentados por año para luego bajar en pandemia a 340 mil y luego a 360 mil en 2021. Para este año vamos a rondar los 390 mil o 400 mil autos.

¿Y para adelante?

Para 2023 a 2025, Standard & Poor´s está haciendo una proyección para Argentina de 380 mil o 390 mil de vehículos más livianos, que dentro del mercado total nos daría unos 430 mil. Sería un crecimiento del 10% con respecto a los valores actuales aproximadamente. Pero ahora hay una oportunidad muy grande porque a pesar de que el mercado bajó, hay un 50% de autos que se producen en Argentina. Y en eso hay que destacar también que hay dos problemas a nivel mundial que vinieron con la pandemia. Uno es que el año pasado se fabricaron 15 millones de autos menos en el mundo por el problema de los microchips. Pensemos que cada auto tiene unos 3.500 y son también fundamentales para celulares, computadoras, televisores, para todo lo que sea digital. Y para los autos, que son computadoras con ruedas, son clave. Por eso las casas matrices que producen van definiendo dónde destinan esos microchips. Y acá en Argentina, con la restricción de divisas, tenemos importaciones alicaídas. Esperábamos terminar el año con 200 mil autos de importación más 20 mil para reestructurar los stocks, pero creemos que finalmente será igual a 2021 con unos 180 mil importados que da unos 15 mil mensuales. En el último mes tuvimos 13 mil.

Menos…

Sí, pero ahora esperamos que haya un entendimiento con el Ministerio de Economía a través del secretario de Producción y el de Comercio, que son los que liberan las importaciones, para que haya un mayor volumen que el mes pasado. Lo necesitamos porque si no la oferta de autos es muy baja para el mercado.

¿Esto habla de que van a faltar autos en Argentina?

Van a faltar autos en la Argentina. La producción en el mundo con el problema de los microchips va a continuar por la situación del sudeste asiático, porque de Taiwán sale el 80% de los microchips del mundo, y China está teniendo algunas acciones hostiles con Taiwán que esperemos que cesen. Y acá esperemos que continúe esta tranquilidad cambiaria y que el dólar quede mucho tiempo no pasando la barrera de los 300 para los libres. Pero insisto en que van a faltar autos y no vamos a poder soportar la demanda que tenemos. Por eso este es un buen momento para comprar.

¿El dólar soja impactó en las ventas?

Estamos viendo que esa medida hizo liquidar un montón de granos a los productores y seguramente eso estará destinado a comprar todos los insumos para la próxima campaña y si sobra invertirán en algún departamento, terreno o en renovar su camioneta, su auto. Y esto incluye el trabajo nacional que para Acara es muy importante.

La relación salarios precio de autos se viene desajustando fuertemente, ¿cómo evalúan eso y qué tan imperioso es corregirlo rápidamente?

Es importantísimo. Es uno de los temas que por ahí no influye en la demanda porque la oferta que hay es chica. Pero si queremos volver a un mercado de 700 o 750 mil vehículos, hay que volver a que con 13 o 14 salarios alcance para comprarse un vehículo de segmento inferior, que era lo que ocurría en 2013 o 2014. Hoy un vehículo de esa naturaleza cuesta 3,5 millones de pesos y el sueldo que tenemos en cuenta para el cálculo, que es el que publica el Ministerio de Trabajo para un profesional de categoría inicial, marca que hacen falta 41 meses de ahorro total para cubrir el costo del vehículo. Sin irnos tan atrás, en enero de 2020 hacían falta 20 sueldos. Creo que tenemos que volver a un nivel de 25 sueldos para alcanzar un mercado de 500 mil vehículos; a uno de 20 sueldos para llegar a 700 mil autos; y si queremos alcanzar el millón de unidades vendidas tenemos que hablar de 12 o 13 salarios. Y a eso hay que sumar financiación, que es fundamental. Y para eso los planes de ahorro son una buena herramienta en la que Córdoba se destaca porque representa el 11% de las ventas en el país pero en suscripciones de planes de ahorro trepa al 15 o 16 por ciento. Es una provincia que siempre fue líder en planes de ahorro. Pero insisto en que necesitamos recuperar salarios, sueldos más altos, salir de este nivel de pobreza superior al 44% porque no podemos vivir con esta situación. Para esto hace falta estabilización, productividad, reservas y reglas claras y compartidas con el gran abanico político de la Argentina, o al menos con los sectores que representan a las mayorías; sacando los extremos. Hoy la sociedad quiere moderación y no es por cantarle loas al gobernador Schiaretti pero Córdoba tiene hoy una gobernabilidad muy interesante, muy importante que se logró por la personalidad del gobernador. Eso se transmite al resto de la gente. Ojalá podamos emular en el resto del país este modo de gobernar.

“La Rural sintetizó la potencia de esta zona”

En otro tramo de la entrevista con Salomé, el empresario no ocultó su sorpresa por la envergadura de la exposición de la Sociedad Rural del último fin de semana: “Es espectacular la muestra de la Rural que estamos viendo en Río Cuarto. Es la primera vez que vengo a la Exposición y la verdad que muestra un potencial de ciudad y de región muy importante, y por ello una relevancia destacada no ya dentro de Córdoba sino del contexto nacional”.

El presidente de Acara remarcó también que prestó “especial atención a la generación de divisas con la que Río Cuarto contribuye al país por ejemplo y eso también refleja por qué es una de las plazas financieras más importantes. Hoy, con el nuevo Banco de La Pampa que se sumó, son 16 las entidades financieras que operan en la ciudad. Es un hecho sin precedentes”.

¿Contrasta con la descripción general de la economía nacional?

Venimos recorriendo con ACARA el país; la semana anterior estuvimos en Comodoro Rivadavia, antes en Mendoza y Salta, y vemos economías regionales muy pujantes. Y por eso los argentinos no nos merecemos estar donde estamos porque con todo este potencial deberíamos estar claramente a la altura de otros países. Pero son cambios que no se logran en un día, ni en dos ni en tres. Pero son cambios que requieren de acuerdos políticos de distintas fuerzas, al estilo del que implementó Shimón Peres en Israel, cuando hizo el gran milagro israelí con un plan antiinflacionario que llevó la tasa del 500% anual a niveles hoy por debajo de los países más importantes del mundo. Entonces, se pueden hacer las cosas y en algún momento hay que empezar. Y Shimon Peres se cansó de ganar elecciones con su partido, no por lo que había hecho sino por lo que estaba pasando, la gente estaba de acuerdo con ese plan. Tenemos que lograr primero que haya consenso en que no se puede vivir en la nominalidad, con sueldos que suben al 40 o 50 por ciento cuando las cosas aumentan más. Tenemos que vivir en un mundo real. Nadie escapa de esto, todos somos argentinos y tenemos nuestra cuota de responsabilidad: los empresarios, los políticos. Pero a su vez, todos tenemos que ser los constructores de la nueva Argentina.

¿Cree que ese convencimiento hoy está mayormente instalado?

Creo que hoy el convencimiento está. Este plan de estabilización está dando los primeros resultados. Hechos son amores y no buenas razones. El dólar que estaba en 350, el blue, el contado con liquidación, el MEP, y después comenzaron a bajar lentamente hasta los valores actuales. Por eso el termómetro que usa la gente, que por ahí no necesariamente entiende mucho de economía, pero sabe del valor del dólar, que es la temperatura. Y sabe que la economía se está estabilizando, en un nivel mucho más alto del que querríamos. Estaba en torno al 3 o 4 por ciento de inflación y hoy la tenemos en un 5 o 6 por ciento. Pero no nos olvidemos que antes del recambio ministerial no había generado confianza en la gente el primer recambio; en cambio este logró sí una modificación de expectativas muy importante, con planes que no estaban en la mente de ningún funcionario del Gobierno. Ir a pedir plata afuera, que nos den, abrir un dólar soja por 30 días para que se liquiden los granos a $200, son medidas pragmáticas ante un hecho evidente que es la necesidad de planta que tenemos. Necesitamos plata. Porque sin reservas es imposible estabilizar la moneda y no teníamos casi reservas. Y vemos que el dólar de 300 o 280 tampoco es un dólar real desde el momento en que nuestros vecinos de la región vienen a la Argentina y se llevan rodo regalado a este tipo de cambio. Quiere decir que el blue, el MEP o el contado con liqui está lejos de ser el dólar para una economía real. Creo que debe estar mucho más cerca del oficial que del blue.

¿Cerca del dólar soja?

Creo que incluso el dólar soja es alto si tomamos la proyección del tipo de cambio. Creo que el dólar real empieza con 1 seguro.

Gonzalo Dal Bianco

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