Grupo Iraola evalúa opciones para reabrir la planta de Zanella en Cruz del Eje

El primer trimestre cerró con 87.643 motovehículos patentados, un 30 por ciento más que los 67.405 del arranque de 2020, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).
  • La planta cerró a fines de 2019 y dejó sin trabajo a 38 personas.
  • La empresa es el mayor fabricante de motos del país y compró Zanella en 2020.
  • También es dueña de la marca Kymco y está duplicando su producción en Córdoba.

El índice de producción industrial en el rubro “motocicletas”, en tanto, aumentó 83,9 por ciento en el primer bimestre y fue el sector de mejor desempeño entre todos los que releva el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Estos dos datos funcionan como sustento de una buena noticia que a mediano plazo podría anunciarse en Córdoba: la reapertura de la planta ensambladora de motos que Zanella cerró a fines de 2019 en Cruz del eje.

El dato fue confirmado por Leandro Iraola, presidente del Grupo empresario que lleva su apellido y que a comienzos de 2020 se quedó con una de las empresas históricas del mercado de las motos argentino.

“Estamos pensando y evaluando qué posibilidades puede haber para reactivar esa fábrica. Puede ser tanto para la producción de motos, como también para la producción de colectivos eléctricos o a GNC”, señaló Iraola.

El Grupo que encabeza es una verdadera usina de negocios, con base en Venado Tuerto (Santa Fe): con las marcas Corven, Mondial, Kymco, Bajaj, Zanella y Kawasaki, y los triciclos y cuatriciclos Arctic Cat, concentra alrededor del 30 por ciento del mercado argentino de los motovehículos.

Pero además, posee la línea mencionada de ómnibus, comercializa autopartes y tiene inversiones en el campo, la agroindustria y la energía solar.

Iraola mencionó que ya mantuvieron reuniones con la intendencia de Cruz del Eje, pero que aún no se contactaron con autoridades provinciales. En ese marco, se mostró abierto a la posibilidad de que la reactivación de la planta del noroeste cordobés sea incorporando algún socio. “Si no lo podemos hacer nosotros, podría ser en una alianza con otros”, sintetizó.

Ese sería un modelo similar al que siguió el grupo en 2017 cuando, junto a otros socios, adquirió Importadora Mediterránea SA (Imsa), la compañía que ensambla las motocicletas marca Kymco en Córdoba, en una pequeña planta ubicada sobre la avenida Caraffa, en la ciudad de Córdoba.

El empuje que muestra el mercado actual también se manifiesta allí. “Estamos duplicando la producción, a un ritmo de entre 500 y 600 motos por mes. Tomamos unas ocho personas en el último tiempo; en total, hay 15 trabajando”, indicó Iraola.

Zanella tenía, entre sus modelos, una moto a GNC.

Historia

El cierre de la planta cordobesa de Zanella se remonta a agosto de 2019, cuando la crisis del país sumada a problemas financieros y fiscales de la compañía, derivaron en que decidiera bajar las persianas y dejar en la calle a 38 trabajadores.

Apenas poco tiempo después, aparecieron dos potenciales compradores: Motomel e Iraola, a través de Imsa. La disputa llegó incluso a terreno judicial, pero finalmente en febrero del año pasado, un fallo determinó que los dueños de Corven podían quedarse con Zanella.

En diciembre de 2020, el Grupo Iraola anunció inversiones por 980 millones de pesos para incrementar la producción en Venado Tuerto y un plan específico para relanzar la marca Zanella, con un cambio de imagen y la incorporación de 50 concesionarios exclusivos.

Según Iraola, al momento de tomar las operaciones de Zanella, tenía cuatro plantas en funcionamiento, lo que hacía el negocio inviable.

Hoy están activas las de Caseros –funciona como centro de distribución– y San Luis. Las de Mar del Plata y Cruz del Este están cerradas y además la firma ensambla la marca en su sede principal de Venado Tuerto.

Desde su punto de vista, para que la reactivación en Cruz del Eje se concrete, el mercado debería volver a niveles de hace cuatro años. “Venimos creciendo, pero luego de caer a un piso. Fueron años muy complejos. Recién estamos a la mitad de 2017”, sentenció Iraola.

Donde le prenden velas a un desenlace feliz es en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). “Sería algo muy importante. No porque sea una gran fábrica, porque armar motos no ocupa tanta mano de obra, pero sí tiene mucha incidencia en esa zona donde no hay otra industria de este tipo”, destacó Rubén Urbano, secretario general del gremio en Córdoba.

No obstante, señaló que estarán atentos para que, si se produce la reapertura y se toma personal, se cumplan las condiciones que establecen los convenios colectivos de trabajo al pie de la letra.

Por Favio Ré
La Voz

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