“Las tres plantas de Córdoba están en uno de los mejores momentos de su historia”

Así lo expresó Marcus Cheistwer, CEO en Argentina del Grupo CNH Industrial. Analiza la coyuntura por la que atraviesan Iveco, FPT y Case IH y New Holland en el polo productivo de Ferreyra.

Su perfecto español rioplatense reduce a la mínima expresión su origen estadounidense. Es que Marcus Cheistwer, antes de convertirse en 2015 en el CEO en Argentina del Grupo CNH Industrial, vivió desde niño en el país.

Ya como licenciado en Administración de Empresas y con un Posgrado en Finanzas, ambos de la Universidad de Buenos Aires, comenzó a desempeñarse en el grupo industrial italiano desde 1999. Antes de asumir como presidente de la filial local, Cheistwer ocupó las posiciones de CFO (director financiero) de CNH Industrial Argentina; responsable de CNH Capital Argentina; Controller del Joint Venture de CNH Industrial en México, y también formó parte del Departamento de Corporate Finance en Chicago, Estados Unidos.

En barrio Ferreyra, en el este de la ciudad de Córdoba, el grupo CNH Industrial ha desarrollado un polo industrial único en su tipo. Dentro de sus límites habitan, desde 1960, la fábrica de camiones Iveco; desde 2012, la planta de motores FPT, y desde 2013, el establecimiento que produce los tractores y cosechadoras bajo las marcas Case y New Holland.

¿Qué representa para el Grupo CNH Industrial el polo industrial Córdoba?

Es en el único lugar en el mundo donde podemos decir que tenemos un polo industrial, donde básicamente tenemos motores, camiones y equipos agrícolas a una distancia que podemos recorrer caminando. Fue un gran desafío porque tuvimos que unir a un gran equipo de trabajo para hacerlo de manera sincronizada. No somos el más grande, pero desde lo conceptual somos únicos.

¿Y la importancia?

Es sumamente estratégico para la región. Argentina, de por sí, es un mercado importante en cada uno de los rubros. En lo agrícola es uno de los referentes mundiales, más allá de las coyunturas, por su capacidad exportadora. En el resto, los mercados son pequeños pero fuertes. En camiones no hay otro lugar en el mundo donde Iveco tenga la participación de mercado que tiene en Argentina, donde estamos buscando que casi uno de cada tres camiones sea de la marca, así como en cosechadoras buscamos que una de cada dos sea de Case IH y de New Holland. En motores, este año vamos a producir el récord de 26 mil motores desde que se inauguró la planta y vamos a exportar el 80 por ciento también como cifra histórica.

¿La filial argentina fue capitalizada a comienzos de año por el grupo?

La compañía nos capitalizó con 200 millones de dólares que van más allá de una inversión puntual. Se trata de una inyección de dólares que fue destinada a varios usos. Uno de ellos fue el desarrollo de nuevas cosechadoras, la serie 250, que lanzamos este año para crecer en capacidad productiva y contribuir al objetivo de que el 90 por ciento de las cosechadoras que se vendan en el país sean fabricadas en Argentina. Y a lo mismo apuntamos con los tractores. En camiones, se llevó adelante el proyecto de GNC. El primer camión argentino con licencia de este tipo es de Iveco. Estamos invirtiendo también en el desarrollo de proveedores herramentales, parte de ese dinero es básicamente para aumentar la capacidad productiva de motores, inclusive los Euro 6 para abastecer el cambio de norma ambiental que se está dando en Brasil y que son motores que se van a producir en Córdoba. Toda esa capitalización significa un apoyo para la gestión local, porque la compañía la considera importante y quiere robustecerla.

¿Dentro de ese plan de expansión también han incorporado la fabricación de nuevos modelos?

En Iveco lanzamos la producción del Tector de 15 toneladas, que es el primero de tamaño mediano lanzado en Argentina y con motor nacional. También comenzamos a producir la serie de cosechadoras 250 de Case IH, y la capitalización también ayudó a incorporar tractores que antes se importaban y que ahora van a ser fabricados en el país.

¿Cuál es la relación con lo que CNH Industrial hace en Brasil?

Estamos compensados. En motores hacemos toda la línea off y on road (línea Cursor y NEF). En la línea Cursor, Argentina es plataforma única, por lo que cualquier planta en Latinoamérica que necesite este motor se provee desde Argentina. La línea NEF tiene su hermana en Brasil, que depende de las exigencias que tenga ese mercado de componente local. Cuando en Brasil requieren menos cantidad de componentes locales y que pueden ser regionales, vamos ampliando nuestra capacidad.
El centro de mecanizado de Córdoba es el más moderno del país, no hay otro con estas características, cuenta con 12 estaciones y demandó una inversión de 50 millones de dólares. Al estar aquí, todos los motores Cursor que se requieren en la región se exportan desde nuestro polo industrial.

A nivel de escala, ¿el complejo Córdoba es competitivo?

En FPT hacíamos 12 mil motores y este año vamos a producir 26 mil unidades, por lo que la escala está. Es una marca competitiva que va más allá de la variación del tipo de cambio. En lo conceptual, desde la eficiencia, incluso con las variaciones de tipo de cambio, la planta es muy competitiva. En 2023 Brasil pasará a la norma ambiental Euro 6 y Argentina ganó la posibilidad de producir ese motor en el país. La coyuntura implica que haya diferentes momentos, pero desde la eficiencia, el mecanizado y la línea productiva, somos competitivos. Hoy estamos trabajando en el centro de mecanizado de motores en tres turnos de seis horas.

¿Están trabajando a “full”?

Diría que a full dentro de este esquema: la planta agrícola está con su único turno al máximo, pero está trabajando en dos turnos en el final de línea, porque no se da abasto para la entrega de los equipos. Iveco trabaja un turno entero y vamos por horas extras. Está produciendo a un ritmo de 21 camiones por día, algo que no se daba desde hace 24 meses. En FPT, la planta está con un turno en algunas áreas, con dos en otras y con tres en otras, como es el caso de mecanizado. Si tenemos que agregar más producción, no sólo debemos pensar en horas extras sino también en incorporar algún turno más en la planta de productos agrícolas. Por el momento no hay que ser ambiciosos, en el buen sentido, e ir con cautela. En los últimos seis meses hemos incorporado casi 150 operarios en el polo industrial y seguiremos incorporando con cautela. Estamos contentos porque el polo está a pleno.

¿Es el mejor momento en la historia del polo?

No sé si el mejor, pero desde lo productivo hoy las tres plantas de Córdoba están en uno de los mejores momentos de su historia. En Iveco vamos a alcanzar las cuatro mil unidades, que es uno de los mejores momentos, en motores vamos a alcanzar el récord y en agrícola vamos a llegar al pico productivo desde que se inauguró la planta.

¿Cómo observa la perspectiva de corto plazo?

El análisis se divide en tres. En el caso de FPT, donde el 80 por ciento de exporta, la expectativa de crecimiento en Brasil hace que para el año próximo ese mercado pueda crecer 20 por ciento. Por lo cual tendríamos casi certificado ese crecimiento. En lo que es camiones, que es un mercado que acompaña más los movimientos de la economía interna, la demanda creció. Al comienzo teníamos dudas sobre por qué se desarrolló tan rápido. Y hay dos factores importantes.
Uno de ellos es el recambio original de unidades, porque hay sectores que están modernizando su flota. El otro es la decisión de adquirir bienes como resguardo de valor. Hay financiación para esas operaciones.

Pero de ninguna manera el mercado está sobredimensionado, todo lo contrario. El mercado, que debería ser un promedio de 25 mil unidades, es probable que llegue este año a 18 mil camiones, luego de una demanda de 13 mil. Por lo tanto, la demanda sigue estando por debajo del promedio. En el caso del agro, siempre fue el sector que mejor afrontó los movimientos económicos. Con un buen tipo de cambio y una buena cosecha, exportará más, por lo que creemos que, más allá de las vicisitudes económicas que se puedan dar, el agro siempre estará demandante de equipamiento. El mercado doméstico de tractores y de cosechadoras sigue estando por debajo del promedio. Hay espacio todavía para crecer.

¿Cómo es la relación entre exportaciones e importaciones?

Siempre requerimos de dólares para adquirir productos que no producimos en Argentina. Para llevarlo a números, en exportaciones no sólo estamos cumpliendo con los compromisos, sino excediéndolos. Estamos mejor de lo que preveíamos para que esa balanza deficitaria se reduzca. Y para continuar en ese camino necesitamos exportar un poco más o nacionalizar más productos. Por eso ya estamos trabajando con una gran cantidad de proveedores, aunque no es algo que pueda lograrse de un día para otro. La compañía tiene un gran compromiso con la balanza comercial, que es muy importante para el país, y estamos trabajando para exportar cada vez más e importar cada vez menos. Tenemos un plan en agrícola para reemplazar 350 piezas y lo estamos implementado, con el trabajo de nuestros proveedores. En Iveco, por ejemplo, estamos con un proyecto para poder exportar camiones a Brasil.

¿Le preocupa la marcha de la economía?

Estamos ocupados y atentos. Argentina es de tener vaivenes, pero estamos acostumbrados. Nuestra casa matriz nos ha apoyado con una capitalización de 200 millones de dólares consciente de que puede haber años mejores que otros. Hoy el Gobierno considera que debe disponibilizar cierta cantidad de dólares para que se repartan de la mejor manera posible y que la prioridad es la producción local. Somos los primeros en apoyar al Gobierno en esto, pero también consideramos que hay una parte del mercado que no se está atendiendo por las restricciones a la importación. Esperamos que exportando más y localizando, el año próximo la economía argentina esté más estabilizada y disponga de más dólares para productos específicos.

La Voz del Interior

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