Pandemia, los nuevos hábitos impulsan la venta de motos

El sector se vio beneficiado, en parte, por las restricciones en el transporte público, la necesidad de acortar los tiempos de traslado y la búsqueda de mayor seguridad ante la posibilidad de contagio de Covid-19

La necesidad de ventilación, las dificultades del transporte público y el requerimiento de agilizar los viajes en la vía pública son algunas de las variables que se derivaron de la pandemia de coronavirus y que impulsaron las ventas de motos en la Argentina: en los últimos meses de 2020 y el primer trimestre de este año se registró un aumento sostenido en los patentamientos de estos vehículos.

Según datos de Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam), desde septiembre de 2020 hasta marzo de este año, en cada mes se vendió más motos que en igual mes del año anterior. En efecto, en septiembre de 2020 se vendieron 29530, mientras que en igual mes del año anterior, 19.822; en octubre, 29.707 (vs. 19.822), en noviembre, 25313 (vs. 18.816); en diciembre, 22.210 (vs. 17.325), en enero de este año, 29.463 (vs. 27.712); en febrero, 25.557 (vs. 22.012), y en marzo, 33.693 (vs. 19.794).

Lino Stefanuto, presidente de Cafam, comenta que, durante la pandemia y la cuarentena, la venta de motos se vio favorecida. “Muchas personas en todo el país eligen transportarse en moto por ser seguras, económicas y funcionales. Nuestros vehículos se han convertido desde el año pasado en el medio de transporte protagonista, fundamentalmente por permitir mantener el distanciamiento necesario para evitar contagios y además de ser eficiente y económicos para llegar a los lugares de trabajo”, señala.

Además, destaca Stefanuto, el financiamiento ha sido una herramienta eficaz para permitir a los usuarios tradicionales o inclusive a muchos nuevos, acceder a una moto a través de cuotas accesibles para trasladarse. “Todo esto ha permitido incrementar las ventas dentro de un contexto difícil. Claro que la demanda no crece al ritmo de otros años, pero crece”, dice el directivo.

Otra variable a tener en cuenta a la hora de evaluar la consolidación de ventas de motos es el bajo costo de mantenimiento que tiene, si se la compara, por ejemplo, con lo que demanda el mismo ítem en un auto. Según un análisis de Cafam, se considera una moto de 150 cc, con un uso habitual de 1440 kilómetros mensuales, el gasto estimado de mantenimiento mínimo mensual es de $6800. “Esto incluye: consumo mensual del combustible $3200, service prorrateado cada 2500 kilómetros, $2400 y seguro $1200.(en el caso de un auto, solo esos tres gastos representan $15.000)“.

Sumado a esto, muchos motovehículos tienen un precio accesible, dependiendo de su gama, y también de las herramientas de financiación disponibles. Entre estas últimas se encuadra el Programa Mi Moto, que permite acceder a motos nacionales en hasta 48 cuotas y a tasa subsidiada (28,5% para clientes de Banco Nación y 37,5% para el resto), acordado entre Cafam, las cámaras de concesionarios y el Gobierno, a través del Banco Nación.

Los precios de las motos que se comercializan dentro del plan mencionado arrancan en $86.000 y pueden llegar como máximo a $190.000, dependiendo siempre, por supuesto, de cilindrada y modelo. Las principales marcas del mercado son Beta, Corven, Bajaj, Brava, Gilera, Honda, Mondial, Keller, Motomel, Keeway, Benelli, Guerrero, Okinoi y Zanella.

Victor Pruvost, gerente del Departamento de Ventas y Operaciones de Honda Motor de Argentina, comentó que los nuevos hábitos impuestos por el coronavirus definitivamente han sido un impulso respecto al uso de la motocicleta como medio de transporte y herramienta de trabajo. “Si bien los primeros meses de 2020, con el inicio de la pandemia y las primeras restricciones, los compradores fueron más cautelosos y conservadores, con el correr del tiempo, el contexto logró imponer a este vehículo como la opción ideal”, relata el ejecutivo.

Según Pruvost, esto se debe a diferentes motivos, pero principalmente el hecho de que permite evitar contacto entre personas, otorga mayor protección debido al uso del casco, permite acortar los tiempos de desplazamiento, y brinda la posibilidad, además, de ser utilizada como herramienta de trabajo en muchos casos.

Martín De Gaetani, director de Relaciones Institucionales de Motomel, opinó que en estos momentos de pandemia la moto se convirtió en un medio de transporte seguro, ya que permite mantener el distanciamiento social y a un costo muy bajo. “Ahora, para mí, lo que hay que ver es cómo se trabaja desde la oferta para poder satisfacer la actual demanda, ya que en el primer trimestre de este año las ventas se ubicaron un 30% arriba de las de igual período de 2020 (cuando aún no había pandemia acá)”, destaca el ejecutivo, que estima que el año finalizará con entre 320.000 y 350.000 unidades vendidas.

La pandemia ha venido a establecer nuevos parámetros en diversos sectores, y uno de ellos es el de la movilidad: hasta no hace mucho tiempo se hablaba del futuro en términos de vehículos eléctricos o híbridos, e incluso se empezaba a imponer la idea de compartir vehículos (alquiler o carpooling). “Desde ya que todo eso sigue vigente, pero también han entrado en juego otros conceptos y se han convertido en nuevos desafíos en términos de movilidad: el futuro del transporte público se debate en cuanto a sus usos y costumbres, y este contexto, un nuevo actor ha tomado mayor protagonismo: la motocicleta”, concluyó Pruvost.

Carlos Manzoni
La Nación

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