El Gobierno lanza incentivos para la producción nacional de movilidad sustentable

El Ejecutivo avanza en la agenda productiva sustentable, con impacto económico, pero también ambiental. El proyecto de ley de movilidad sustentable para el transporte será enviado al Congreso en las próximas semanas.

En el borrador se establecen incentivos impositivos para promover la reconversión del mercado de vehículos, e inclusive apuntar a terminar con la fabricación de los tradicionales en los próximos 20 años. Además, el Ministerio de Desarrollo Productivo firmó un acuerdo con una de las tres empresas chinas más importantes del sector para promover en el país la fabricación de baterías de litio y vehículos de transporte urbano sin emisiones.

Claves

El proyecto de ley de movilidad sustentable buscará implementar incentivos fiscales para la incorporación de este tipo de vehículos, según anticipó el presidente Alberto Fernández en la apertura de sesiones del Congreso. El proyecto de ley, en la parte del mensaje al Congreso, remarca que en Latinoamérica no existe un régimen tan “preciso” con beneficios y requerimientos para la electromovilidad. Así, el país “invita a la inversión e instalación a firmas nacionales e internacionales que buscan poner un primer pie en el mercado latinoamericano”, dice el texto.

El Gobierno no sólo apunta a la fabricación de vehículos eléctricos, ya sea autos, motos o de transporte público, sino también avanzar en las partes, ya sea fabricante de motores eléctricos, chasis, carrocerías, software, sistemas de comunicación o estaciones de carga. Una de las metas será avanzar en la cadena de producción del litio, que actualmente se extrae y luego se exporta solo como materia prima.

El litio es clave para las baterías, que se necesitan para prescindir de motores de combustión y transmisiones. “Nuestras vastas reservas de litio en el NOA son una invitación a pensar un proceso de industrialización tecnológica de cadena de valor completa, que vaya desde el salar hasta el vehículo”, dice el texto. Además, agrega que debe “quebrarse el paradigma de la minería netamente extractivista”.

El proyecto plantea números concretos para los próximos cinco años: atraer inversiones por 300 millones de dólares, generar más de 2.000 puestos de trabajo (“con foco en su alta calificación”), para generar ventas locales e internacionales por unos 570 millones de dólares anuales. Además, se creará un Instituto de Movilidad Sustentable para investigación y desarrollo científico.

Uno de los objetivos que figura como central es el que plantea ir hacia la transición energética, donde el transporte demanda un tercio del total de la energía. La movilidad sustentable, que incluye a la eléctrica, es una forma de “eficiencia energética”, describe el documento. Pero, además, detrás está el tema económico. “Los esfuerzos que no hagamos hoy, los vamos a pagar en los próximos años en dólares”, describió una importante fuente oficial que trabaja en temas industriales. En la actualidad, la fabricación de vehículos tiene una balanza comercial negativa. En 2017, cada automóvil que produjo la industria argentina implicó 16.700 dólares de déficit externo. “Esto es mayor a lo que cuesta un automóvil económico, y nos obliga a replantearnos qué industria automotriz queremos”.

Memorándum

Este lunes, el Ministerio de Desarrollo Productivo firmó un memorando de entendimiento con la empresa china Jiankang Automobile Co para promover la fabricación de baterías de litio y vehículos de transporte urbano de pasajeros de movilidad sustentable, según indicaron desde la cartera que encabeza Matías Kulfas.

El objetivo es avanzar en la instalación de plantas de producción de chasis de autobuses y baterías de litio, para reemplazar la flota de autobuses con motores tradicionales que hoy se encuentra en circulación. La compañía es la tercera fabricante China y quinta del mundo en esta materia. Se prevé que el inicio de las operaciones sea en 2023 y se alcance escala para abastecer también a la región.

Al acuerdo se llegó tras una reunión presencial en la Quinta de Olivos entre el presidente Alberto Fernández, el CEO de la empresa (Zhang Yue), el ministro Kulfas, el secretario de Industria (Ariel Schale) y directivos de la compañía.

Federico Nacif, experto en modelos de desarrollo del litio, opinó que hacen falta más que memorandos para avanzar en el desarrollo de esta industria. “Bolivia para industrializar el litio hizo con Alemania un acuerdo de Estado-Estado”, recordó. Pero además, señaló que sin la modificación de la ley argentina de los años noventa, será difícil fomentar la industrialización, dado que establece que es un mineral que “se puede concesionar y adquirir y hacer con ello lo que uno quiera”.

Como ejemplo, mencionó que hace un mes la empresa estadounidense que explota el litio en Catamarca (Livent) firmó un acuerdo de suministro con BMW. “Es la prueba de que, bajo el régimen legal actual, las automotrices no necesitan acordar nada con el Estado argentino ni ofrecer ninguna inversión en desarrollo de baterías, porque directamente acuerdan el suministro con las empresas extractivas que son dueñas de sus concesiones. Esa es la diferencia con Bolivia y Chile, que ponen al litio como recurso estratégico”, afirmó el investigador. “Si no modificás la ley de fondo, es dificil que la producción llegue sólo por beneficios impositivos”, concluyó.

Florencia Barragan
Página 12

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